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San Telmo ha recibido una donación de la familia García Ramos de 10 obras
La familia García Ramos de Donostia ha realizado una donación a San Telmo Museoa que consiste en 10 obras de nueve autores vascos. Son ocho óleos, un aguafuerte y una escultura de cerámica, de Julián Tellaeche, Aurelio Arteta, Ricardo Baroja, Alejandro Tapia, Eduardo Chillida, Ascensio Martiarena, Carlos Marcote, Gaspar Montes y Arturo Acebal.
La donación es una parte de la colección que los padres de los actuales donantes fueron creando a lo largo de los años. Aficionados al arte, eran habituales en exposiciones, galerías y subastas, y se relacionaban con artistas y profesionales del sector. Compraban y vendían cuadros, y con los años fueron aumentando la colección familiar. Al fallecimiento de los padres y uno de los hermanos, decidieron donar parte de la colección a San Telmo.
Estas diez obras son las donadas:
- Ascensio Martiarena: Barcazas en el Sena. Óleo / Lienzo. 40 x 48,5 cm
- Gaspar Montes Iturrioz: Huertas de Amute (Irun). Óleo / Lienzo. 55 x 65 cm
- Aurelio Arteta: Recolección de las manzanas (Ca. 1913 – 1915). Óleo / Cartón. 51 x 34,5 cm
- Julián de Tellaeche: Descargando en el puerto (1931). Óleo y grafito / Cartón. 99 x 36 cm
- Carlos Marcote: Gure gurasoak (1995). Óleo / Lienzo. 94 x 63 cm
- Alejandro Tapia: Vista de Aia. Óleo / Lienzo. 65 x 80 cm
- Alejandro Tapia: La fábrica (1965). Óleo / Lienzo. 60 x 72 cm
- Ricardo Baroja: La maestra de Oscoz (ca. 1938 ). Óleo / Lienzo. 64 x 49 cm
- Eduardo Chillida: Aurrera (1967). Aguafuerte / Papel BFK. 43,5 x 55 cm. H. C. Edición de 50 ejemplares. Maeght editor
- Arturo Acebal Idígoras: Cabeza de mujer (1967). Cerámica bajo fuego. 25 x 20 x 23 cm
Entre las obras donadas, el museo presenta estas tres como muestra del interés artístico y documental de la donación: La maestra de Oscoz, Recolección de las manzanas y Descargando en el puerto. En el caso de las obras de Arteta y Tellaeche, las obras corresponden a dos autores de referencia tanto para la historia del arte vasco como para el del arte peninsular. Su obra está representada en los más destacados museos y colecciones corporativas. En el caso de la obra de Baroja, además de por su calidad, destaca porque es una pieza de gran valor documental por la temática que aborda.
